domingo, 27 de julio de 2008
My own private airline
Se había muerto el padre de Miguel y me pareció innegable la idea de abrazarle durante unos minutos. Llegamos sobre las siete y enseguida le encontramos, con esa sonrisa torcida que pone siempre que está incómodo. No pude abrazarle porque había un mundo infinito entre mis brazos y los suyos, así que le di dos besos y lo miré. Su boca dijo esto:-No, estamos tranquilos porque todo está bien resuelto. Era piloto, mi padre y todos sus compañeros han venido a verle. Le acompañamos hasta el final, mi hermano y yo. Si hasta tuvo tiempo de dejarnos un decálogo para que labremos nuestro futuro. Ayer le conté las carreras, adelante Raikkonen, ahora Massa, pero como todo iba tan rápido, yo no era capaz de seguirle el ritmo. Igual él estaba dormido. Yo estoy orgulloso de ser su hijo. Era piloto mi padre y estamos tranquilos porque todos los papeles están en su lugar-
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