Somos tres y cada una aporta su dosis de rareza. No somos Ludmilas ni Carolinas, nosotras hablamos en castellano y nos depilamos. Nos gustan las historias de discursos dedicados a las familias ortopédicas. Mejor si hay daiquiris de por medio y en Palermo la noche se convierte en día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario